Thursday, April 14, 2016

El Ciclista Hambriento

En El Ciclista Hambriento, Tom Kevill intenta viajar por América Latina en una bicicleta para encontrar la comida perfecta. Con un rasgo que es común a las narrativas de viaje, la hibridez genérica, Kevill combina cuentos de sus aventuras con recetas detalladas de las comidas diversas que encuentre. Kevill quiere que su audiencia, más probables europeos como él, también puede experimentar esta comida, que es una parte esencial de cada cultura.
Con descripciones detalladas de la comida que prueba, Kevill no solamente hace sus lectores hambrientos y ávidos para experimentar lugares nuevos, pero también presente escenas íntimas que muestran varias costumbres de las culturas que visita. Por ejemplo, escribe de una experiencia viviendo con una familia en Colombia, "For ten days I became part of this wonderful family, picking, washing, drying and cleaning the coffee that covered this fertile valley. Every morning I longed for the simple and delicious breakfast, prepared from scratch using fresh local ingredients found on the farm" (Loc 4427). Kevill ve la comida como un medio de entrar las zonas de contacto. Estaba completamente inmerso en todos los aspectos de la cultura colombiana, tratando cosas nuevas y experimentando la vida cotidiana de una familia. Estas interacciones también daban una voz a la gente nativa en la presentación de su propia cultura.
Aunque creo que Kevill muestra más respeto por las poblaciones indígenas y las tierras de América Latina que otros escritores de viajes, él todavía cae en la trampa de exotizar a las mujeres nativas. Por ejemplo, escribe de una camarera, "Figure-hugging jeans, tight white blouse, rich ebony hair, hazel skin, exotic eyes and in her arms a tantalising array of Colombian home cooking" (Loc 4279). Siento que declaraciones así disminuyen su credibilidad con respecto a la representación de la población nativa, porque actúa como si las mujeres existen para su placer. Esto refleja un problema social de países occidentales: incluso Tom, un viajero más o menos respetuoso y de mente abierta, cree que es aceptable para ver a las mujeres latinas como objetos de deseo y servidumbre.


Un Tren de Hielo y Fuego

En Un Tren de Hielo y Fuego, el periodista español Ramón Chao cuenta la historia de su viaje por Colombia en 1993 con Mano Negra, la banda de sus hijos. Ramón y los jóvenes viajan por el país en un tren restaurado, para presentar conciertos gratuitos en varias paradas.
Este grupo tenía una misión humanitaria en su viaje; no solamente fueron para observar y divertirse. Sus acciones hacían un impacto social, por proporcionar la oportunidad de escuchar música en vivo a mucha gente que vivía en la pobreza. Además, Chao colaboró con las Naciones Unidas para recoger visiones escritas de los ciudadanos colombianos sobre sus sueños y esperanzas para su país. Por ejemplo, una chica escribió, "Uno de mis deseos es que los trenes de pasajeros se vuelvan realidad. El otro es que la paz se convierta en la palabra más importante para todos en el año entrante" (53). Aunque Ramón viene de una posición más privilegiada, está dando una voz a los nativos por la inclusión de sus propias palabras.
Todavía, aunque siento que Ramón tratara de ser objetivo en su escritura, creo que hay un problema de inestabilidad narrativa en su intento de incluir las voces de otras personas indirectamente. A pesar de que las citas seleccionadas eran de los colombianos, fueron escogidos específicamente por él, en un intento de mostrar el alcance de los problemas que aquejan el país. ¿Cómo podemos saber que estas citas reflejan el espectro de creencias que estaban expresados por los colombianos?
La escritura de Ramón puede relacionarse con los puntos de vista de Graham Huggan sobre la literatura de viajes modernas. En su prefacio "In Transit," escribe, "Contemporary disaster writing ... enacts a tourism of suffering that trades on the compensatory currency of affect in the context of a "world risk society" in which the normalization of disaster has inspired new and sometimes violent forms of capitalist opportunism and humanitarian interventionism" (6). Ramón frecuentemente menciona la violencia presente en Colombia a través del texto, aún abriendo su texto con una declaración de su miedo en viajar allí. Al escoger algunas citas que refuerzan la noción que Colombia es una nación violenta que él y otros deben ayudar, Chao está aumentando su propia posición y acciones humanitarias, y dando una visión menos amplia de la nación.
        

Las Películas de Viaje

Con muchas de las narrativas de viaje que hemos leído, creo que la falta del elemento visual es una desventaja grande, especialmente porque enfocan mucho en el paisaje y el entorno de los lugares que visitan. Sin embargo, el cine de viajes puede ofrecer una experiencia diferente, como hemos visto en tres películas diversas.
En la primera película, Los Viajes del Viento, podemos ver inmediatamente el efecto de mirar un paisaje maravilloso que nunca podía ser descrito suficientemente con palabras. El director hace la naturaleza como parte de la historia, y hay muchas imágenes que avanzan la trama. La película también utiliza música emocional, ya que uno de los protagonistas es un jugador acordeón legendario. Estos sonidos provocan sentimientos que complementan el entorno, y tienen que ser escuchados para ser sentidos por completo.
Mientras que esa película tenía imágenes y sonidos que eran suficientemente fuertes para llevar la trama por su cuenta, las otras dos películas dependían más de los personajes. Ya que no estamos dentro de sus cabezas como en un libro, hay un narrador en-off que añade detalles a la trama. Aunque es diferente que la introspección narratorial donde se puede saber exactamente lo que los personajes se sienten, puede ser útil en dar más información de fondo y del futuro. En Qué Tan Lejos, por ejemplo, me gustó la parte en el principio donde la narradora da hechos de las protagonistas, porque se puede ver que son mujeres reales, con sus propias historias y experiencias. Por ejemplo, dice sobre Tristeza, "Patologías familiares importantes: abuela materna fallecida con cáncer de seno a los 70 años; abuelo paterno: alcohólico" (6:25).
En Y Tu Mamá También, el narrador en-off tiene una presencia aún más fuerte. El sonido se apaga cuando habla, y sabe de la historia y el futuro de todos los personajes. En esta película, hay muchas partes que demuestran zonas de contacto, y el narrador puede darnos una buena idea de lo que los personajes están atravesando en esos momentos. Por ejemplo, cuando el privilegiado Tenoch está pasando por el pueblo de su niñera, no dice nada porque no quiere revelar su culpa; sin embargo el narrador declara, "Tenoch pensó que nunca había visitado Tepelmeme, el pueblo natal de Leodegaria Victoria - Leo, su nana… Hasta los cuatro años, le decía mamá" (38:33). Esta adición de un narrador en tercera persona en cines de viaje es un aspecto interesante que tiene el potencial para añadir muchos detalles a una historia, mientras que los narradores de los libros solamente pueden describir lo que está ocurriendo en sus propias mentes.



Tuesday, February 23, 2016

Parts Unknown: Colombia

En el documental Parts Unknown: Colombia, el viajero estadounidense Anthony Bourdain intenta aprender más sobre la cultura colombiana por conocer a gente y lugares nuevos. Mientras trata de ofrecer una visión del país más extensa de lo que normalmente se ve, Bourdain es incapaz de abandonar su actitud de superioridad, retratando Colombia como exótica y peligrosa. 
A lo largo del documental, el posicionamiento del narrador es exaltado, mientras que la representación de los colombianos es más subordinada. Este insinúa una visión imperialista que el pueblo y el paisaje existen para complacerle. Por ejemplo, Bourdain frecuentemente comenta sobre la belleza y el esplendor del país, como si tiene el derecho de utilizarlo como quiere. En una parte, dice, “Despertarse en Colombia en una playa casi siempre es algo bueno” (00:38), pero no considera los privilegios que le permiten disfrutar las partes hermosas del país sin teniendo que experimentar la vida cotidiana de los nativos.
Además, Bourdain menciona que este país vale más que solamente sus problemas con las drogas; sin embargo, eso parece ser el enfoque de sus conversaciones y narraciones. Cerca del final, Bourdain dice, “Vuelvo a mi propio país desde Colombia y pienso si ellos pueden arreglar las cosas y mejorarlas, no hay nada que nosotros no podamos hacer” (00:41). En este momento, no solamente está implicando que Colombia es inferior en capacidad a los Estados Unidos, pero también está ignorando la historia entre los dos países que influyó la situación hoy en día.   
Las acciones de Bourdain en este documental reflejan las ideas de Mary Pratt en su libro, Ojos Imperiales. Pratt escribe, “Cuanto más que estudiaba el enorme corpus de literatura de viajes escrito por los europeos por más de 250 años, lo más consciente me convertí de los participantes cuyas voces no estaba escuchando” (5). En el documental, Bourdain a menudo influía las voces de la gente. Debería haber dado más libertad para los colombianos a expresar sus propias opiniones, y entrevistado una sección de la población más diversa. Colombia es un país lleno de historia, pero los viajeros tienen que experimentarlo por sus propios habitantes.

Diarios de Motocicleta

En los Diarios de Motocicleta, Ernesto “Che” Guevara sale de Argentina antes de su último año de la escuela de medicina, embarcando en un viaje por América del Sur con su amigo, Alberto Granado. Mientras que Ernesto y Alberto tienen buenas intenciones en aprender más sobre la cultura sudamericana, la escritura y los intentos del Che fracasan de ser objetivos.
Ya que el Che escribe en el formato de introspección narratorial, se puede ver que en algunas partes del libro, parece listo para congeniar con las poblaciones que visita; sin embargo, en otras partes, es evidente que su fondo y su clase social siempre le dará más opciones y oportunidades que ellos. Por ejemplo, escribe en un momento, “Si hay algo que nos haga dedicarnos en serio, alguna vez, a la lepra, ha de ser ese cariño que nos demuestran los enfermos en todos lados” (119). En este caso, quiere mostrar que tiene compasión y empatía por toda la gente, aún ellos que están ambos pobres y enfermos.
Sin embargo, en otra parte, mientras él y Alberto están viajando a Cuzco, escribe, “En este tipo de trenes hay una tercera clase destinada a los indios de la región; el vagón de que se valen es uno simple de transportar ganado de la Argentina, sólo que es mucho más agradable el olor a excremento de vaca” (96). Ahora, mientras que trata de evitar actuando como un forastero cultural, es evidente que hay muchas discrepancias entre su propia vida y las condiciones de la gente que viven en pobreza. Por último, el Che está en una posición más privilegiada porque puede salir de estas circunstancias desfavorables cuando quiere.
Esto me hace pensar en los motivos reales del Che. ¿De verdad quiere ser parte de las comunidades que sufren, o simplemente quiere utilizar su posición para participar en las partes que elige, con el fin de ser un individuo más noble e informado? Mientras que me gusta la cualidad que muestra por cuestionar y evaluar la influencia del colonialismo en las vidas de los indígenas, creo que tiene que ser más consciente de las diferencias en origen entre sí mismo y la gente que quiere apoyar.

Diarios del Vocho

    En los Diarios del Vocho, un periodista belga, Tom Dieusaert, viaja a través de Latinoamérica en un vocho, para una aventura de autodescubrimiento. Tom narra su viaje en la primera persona, y esto permite a los lectores a ver que Tom tiene una mentalidad imperialista en muchos de sus encuentros con las personas y el paisaje, a menudo criticando su entorno.
    Por ejemplo, Dieusaert describe el Distrito Federal de México con frases como “aire envenenado por el smog de los automóviles,” y “escasez de agua” (21), y dice que la comida en Guatemala es “frugal” (54). Sin embargo, a pesar de criticar varias partes de los países que visita, Dieusaert también enfatiza que es un viajero global que respeta a otras culturas. Por lo tanto, se sorprende cuando algunos de los latinoamericanos no tienen la misma actitud hacia su llegada. Escribe, “Hay algo en el mundo indígena, quizás la pobreza o la falta de perspectiva, que me resulta deprimente. Siento que se necesita mucho tiempo para ganarse su confianza y entrar en su mundo” (56). Como otros viajeros occidentales (incluyendo Anthony Bourdain), Dieusaert siente que su posición superior le da un pase gratuito para explorar y disfrutar de otros países, como si son su propiedad. 
    Las acciones de Dieusaert reflejan las ideas de Debbie Lisle en La Política Global de la Escritura de Viaje Contemporánea. Escribe, “La visión cosmopolita incrustada en la escritura de viajes … no es tan emancipadora como reclama ser; más bien, es subrayada por los vestigios del Orientalismo, el colonialismo y el Imperio” (5). Las acciones de Dieusaert en su diario muestran tanto el deseo explícito de ser más consciente de otras culturas alrededor del mundo (el cosmopolitismo) y el sentimiento implícito de que él debe tener más control sobre otras tierras (el colonialismo). Creo que alguien con el privilegio de viajar, como Dieusaert, tiene que entender que es un visitante ante todo, y no tiene el derecho de continuar promoviendo una actitud degradante como sus antecesores habían hecho a la gente de las mismas tierras.