En el documental Parts Unknown: Colombia, el viajero estadounidense Anthony Bourdain intenta aprender más sobre la cultura colombiana por conocer a gente y lugares nuevos. Mientras trata de ofrecer una visión del país más extensa de lo que normalmente se ve, Bourdain es incapaz de abandonar su actitud de superioridad, retratando Colombia como exótica y peligrosa.
A lo largo del documental, el posicionamiento del narrador es exaltado, mientras que la representación de los colombianos es más subordinada. Este insinúa una visión imperialista que el pueblo y el paisaje existen para complacerle. Por ejemplo, Bourdain frecuentemente comenta sobre la belleza y el esplendor del país, como si tiene el derecho de utilizarlo como quiere. En una parte, dice, “Despertarse en Colombia en una playa casi siempre es algo bueno” (00:38), pero no considera los privilegios que le permiten disfrutar las partes hermosas del país sin teniendo que experimentar la vida cotidiana de los nativos.
A lo largo del documental, el posicionamiento del narrador es exaltado, mientras que la representación de los colombianos es más subordinada. Este insinúa una visión imperialista que el pueblo y el paisaje existen para complacerle. Por ejemplo, Bourdain frecuentemente comenta sobre la belleza y el esplendor del país, como si tiene el derecho de utilizarlo como quiere. En una parte, dice, “Despertarse en Colombia en una playa casi siempre es algo bueno” (00:38), pero no considera los privilegios que le permiten disfrutar las partes hermosas del país sin teniendo que experimentar la vida cotidiana de los nativos.
Además, Bourdain menciona que este país vale más que solamente sus problemas con las drogas; sin embargo, eso parece ser el enfoque de sus conversaciones y narraciones. Cerca del final, Bourdain dice, “Vuelvo a mi propio país desde Colombia y pienso si ellos pueden arreglar las cosas y mejorarlas, no hay nada que nosotros no podamos hacer” (00:41). En este momento, no solamente está implicando que Colombia es inferior en capacidad a los Estados Unidos, pero también está ignorando la historia entre los dos países que influyó la situación hoy en día.
Las acciones de Bourdain en este documental reflejan las ideas de Mary Pratt en su libro, Ojos Imperiales. Pratt escribe, “Cuanto más que estudiaba el enorme corpus de literatura de viajes escrito por los europeos por más de 250 años, lo más consciente me convertí de los participantes cuyas voces no estaba escuchando” (5). En el documental, Bourdain a menudo influía las voces de la gente. Debería haber dado más libertad para los colombianos a expresar sus propias opiniones, y entrevistado una sección de la población más diversa. Colombia es un país lleno de historia, pero los viajeros tienen que experimentarlo por sus propios habitantes.


