Tuesday, February 23, 2016

Parts Unknown: Colombia

En el documental Parts Unknown: Colombia, el viajero estadounidense Anthony Bourdain intenta aprender más sobre la cultura colombiana por conocer a gente y lugares nuevos. Mientras trata de ofrecer una visión del país más extensa de lo que normalmente se ve, Bourdain es incapaz de abandonar su actitud de superioridad, retratando Colombia como exótica y peligrosa. 
A lo largo del documental, el posicionamiento del narrador es exaltado, mientras que la representación de los colombianos es más subordinada. Este insinúa una visión imperialista que el pueblo y el paisaje existen para complacerle. Por ejemplo, Bourdain frecuentemente comenta sobre la belleza y el esplendor del país, como si tiene el derecho de utilizarlo como quiere. En una parte, dice, “Despertarse en Colombia en una playa casi siempre es algo bueno” (00:38), pero no considera los privilegios que le permiten disfrutar las partes hermosas del país sin teniendo que experimentar la vida cotidiana de los nativos.
Además, Bourdain menciona que este país vale más que solamente sus problemas con las drogas; sin embargo, eso parece ser el enfoque de sus conversaciones y narraciones. Cerca del final, Bourdain dice, “Vuelvo a mi propio país desde Colombia y pienso si ellos pueden arreglar las cosas y mejorarlas, no hay nada que nosotros no podamos hacer” (00:41). En este momento, no solamente está implicando que Colombia es inferior en capacidad a los Estados Unidos, pero también está ignorando la historia entre los dos países que influyó la situación hoy en día.   
Las acciones de Bourdain en este documental reflejan las ideas de Mary Pratt en su libro, Ojos Imperiales. Pratt escribe, “Cuanto más que estudiaba el enorme corpus de literatura de viajes escrito por los europeos por más de 250 años, lo más consciente me convertí de los participantes cuyas voces no estaba escuchando” (5). En el documental, Bourdain a menudo influía las voces de la gente. Debería haber dado más libertad para los colombianos a expresar sus propias opiniones, y entrevistado una sección de la población más diversa. Colombia es un país lleno de historia, pero los viajeros tienen que experimentarlo por sus propios habitantes.

Diarios de Motocicleta

En los Diarios de Motocicleta, Ernesto “Che” Guevara sale de Argentina antes de su último año de la escuela de medicina, embarcando en un viaje por América del Sur con su amigo, Alberto Granado. Mientras que Ernesto y Alberto tienen buenas intenciones en aprender más sobre la cultura sudamericana, la escritura y los intentos del Che fracasan de ser objetivos.
Ya que el Che escribe en el formato de introspección narratorial, se puede ver que en algunas partes del libro, parece listo para congeniar con las poblaciones que visita; sin embargo, en otras partes, es evidente que su fondo y su clase social siempre le dará más opciones y oportunidades que ellos. Por ejemplo, escribe en un momento, “Si hay algo que nos haga dedicarnos en serio, alguna vez, a la lepra, ha de ser ese cariño que nos demuestran los enfermos en todos lados” (119). En este caso, quiere mostrar que tiene compasión y empatía por toda la gente, aún ellos que están ambos pobres y enfermos.
Sin embargo, en otra parte, mientras él y Alberto están viajando a Cuzco, escribe, “En este tipo de trenes hay una tercera clase destinada a los indios de la región; el vagón de que se valen es uno simple de transportar ganado de la Argentina, sólo que es mucho más agradable el olor a excremento de vaca” (96). Ahora, mientras que trata de evitar actuando como un forastero cultural, es evidente que hay muchas discrepancias entre su propia vida y las condiciones de la gente que viven en pobreza. Por último, el Che está en una posición más privilegiada porque puede salir de estas circunstancias desfavorables cuando quiere.
Esto me hace pensar en los motivos reales del Che. ¿De verdad quiere ser parte de las comunidades que sufren, o simplemente quiere utilizar su posición para participar en las partes que elige, con el fin de ser un individuo más noble e informado? Mientras que me gusta la cualidad que muestra por cuestionar y evaluar la influencia del colonialismo en las vidas de los indígenas, creo que tiene que ser más consciente de las diferencias en origen entre sí mismo y la gente que quiere apoyar.

Diarios del Vocho

    En los Diarios del Vocho, un periodista belga, Tom Dieusaert, viaja a través de Latinoamérica en un vocho, para una aventura de autodescubrimiento. Tom narra su viaje en la primera persona, y esto permite a los lectores a ver que Tom tiene una mentalidad imperialista en muchos de sus encuentros con las personas y el paisaje, a menudo criticando su entorno.
    Por ejemplo, Dieusaert describe el Distrito Federal de México con frases como “aire envenenado por el smog de los automóviles,” y “escasez de agua” (21), y dice que la comida en Guatemala es “frugal” (54). Sin embargo, a pesar de criticar varias partes de los países que visita, Dieusaert también enfatiza que es un viajero global que respeta a otras culturas. Por lo tanto, se sorprende cuando algunos de los latinoamericanos no tienen la misma actitud hacia su llegada. Escribe, “Hay algo en el mundo indígena, quizás la pobreza o la falta de perspectiva, que me resulta deprimente. Siento que se necesita mucho tiempo para ganarse su confianza y entrar en su mundo” (56). Como otros viajeros occidentales (incluyendo Anthony Bourdain), Dieusaert siente que su posición superior le da un pase gratuito para explorar y disfrutar de otros países, como si son su propiedad. 
    Las acciones de Dieusaert reflejan las ideas de Debbie Lisle en La Política Global de la Escritura de Viaje Contemporánea. Escribe, “La visión cosmopolita incrustada en la escritura de viajes … no es tan emancipadora como reclama ser; más bien, es subrayada por los vestigios del Orientalismo, el colonialismo y el Imperio” (5). Las acciones de Dieusaert en su diario muestran tanto el deseo explícito de ser más consciente de otras culturas alrededor del mundo (el cosmopolitismo) y el sentimiento implícito de que él debe tener más control sobre otras tierras (el colonialismo). Creo que alguien con el privilegio de viajar, como Dieusaert, tiene que entender que es un visitante ante todo, y no tiene el derecho de continuar promoviendo una actitud degradante como sus antecesores habían hecho a la gente de las mismas tierras.